Los retos virales se han convertido en un fenómeno global que está poniendo en riesgo la vida de millones de adolescentes. Lo que comienza como una búsqueda de popularidad en redes sociales como TikTok, Instagram y YouTube puede terminar en hospitalizaciones, lesiones permanentes e incluso muertes. En este artículo analizamos los desafíos más peligrosos, por qué los jóvenes participan en ellos y cómo podemos proteger a nuestros hijos de estas tendencias letales.
¿Qué son los retos virales y por qué son tan peligrosos?
Los retos virales, también conocidos como “challenges” en inglés, son desafíos que se difunden masivamente en redes sociales donde los usuarios se graban realizando una actividad específica con el objetivo de obtener visibilidad, likes y seguidores. Estos retos se dividen en tres categorías principales: sociales sin riesgos que buscan interacción, solidarios que promueven causas benéficas, y peligrosos que implican riesgos serios para la salud o la vida.
El problema radica en que muchos de estos desafíos normalizan conductas extremadamente peligrosas, desde autolesiones hasta actividades que pueden causar la muerte. Una joven de 12 años murió tras participar en un reto que consistía en consumir un medicamento ansiolítico y evitar quedarse dormida durante una videollamada grupal, evidenciando la gravedad de esta problemática.
Los retos virales más peligrosos de 2024-2025
1. Reto del Clonazepam o “El que duerma el último gana”
Este desafío consiste en tomar el ansiolítico Rivotril (clonazepam), que produce sueño extremo, y el participante que logre mantenerse despierto mientras los demás caen dormidos es el ganador. Este reto ha provocado múltiples intoxicaciones y muertes por sobredosis de medicamentos controlados.
Consecuencias: Depresión respiratoria, coma, daño cerebral permanente y muerte.
2. Chroming Challenge
El reto “chroming” es una de las tendencias más letales actualmente. Consiste en inhalar vapores de productos químicos domésticos como desodorantes en aerosol, pinturas, pegamentos o gasolina para experimentar una sensación de euforia temporal. Este reto viral continúa causando muertes entre adolescentes.
Consecuencias: Daño cerebral irreversible, paro cardíaco súbito, insuficiencia renal, muerte instantánea.
3. Superman Challenge
El “Superman Challenge” consiste en que un adolescente adopte la postura de vuelo del superhéroe sostenido por compañeros, y en versiones extremas es lanzado al aire o hacia atrás. Países como Rumanía, Francia e Israel han documentado casos de heridas, fracturas y conmociones cerebrales, y en España se han atendido casos en urgencias pediátricas en Andalucía, País Vasco y Cataluña.
Consecuencias: Fracturas de columna, traumatismos craneoencefálicos, parálisis, muerte.
4. Blackout Challenge o Reto del Desmayo
En este reto los adolescentes intentan aguantar la respiración lo máximo posible hasta desmayarse, provocando varias desgracias incluyendo la muerte cerebral de un niño inglés de 12 años en 2022.
Consecuencias: Daño cerebral por falta de oxígeno, convulsiones, muerte cerebral, muerte.
5. Skull Breaker Challenge o “Rompecráneos”
Este desafío originado en España en 2020 involucra a tres personas saltando, donde la que está en el medio recibe patadas de las otras dos y aterriza de cabeza en el suelo. Este video ha llevado a muchos niños al hospital.
Consecuencias: Traumatismos craneoencefálicos severos, fracturas de cráneo, lesiones medulares, parálisis.
6. La Cicatriz Francesa
Este reto con conducta autolesiva consiste en hacerse moretones horizontales en los pómulos mediante pellizcos fuertes hasta que aparezcan marcas faciales, y los adolescentes exhiben estas imágenes en redes sociales. Italia multó a TikTok con 10 millones de euros por considerarlo causante de esta “moda autolesiva”.
Consecuencias: Hematomas faciales, infecciones cutáneas, cicatrices permanentes, normalización de la autolesión.
7. Reto del Enchufe
La prueba consiste en enchufar un cargador y colocar una moneda en el espacio que queda entre el aparato y la pared. Los bomberos han emitido advertencias públicas sobre este reto.
Consecuencias: Quemaduras eléctricas graves, electrocución, incendios domésticos, muerte.
8. Reto del Fuego
Los jóvenes se rocían de alcohol u otra sustancia inflamable y se prenden fuego mientras se graban, y el año pasado un menor de 12 años sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en Arizona.
Consecuencias: Quemaduras de tercer grado, desfiguración permanente, infecciones severas, muerte.
9. Door Kicking Challenge
El “Door Kicking Challenge” consiste en golpear o patear las puertas de viviendas ajenas con la intención de grabar la acción y publicarla en plataformas digitales. La Policía de Byesville, Ohio, comunicó la apertura de investigaciones tras recibir reportes de al menos cuatro incidentes, y esta práctica constituye una acción ilegal que puede escalar en peligrosidad, especialmente en estados donde la legislación contempla el uso de la fuerza ante irrupciones domiciliarias.
Consecuencias: Lesiones por enfrentamientos con propietarios, cargos criminales, posibilidad de ser baleado en defensa propia.
10. UrbanEx o Exploración Urbana
El reto “UrbanEx” impulsa a usuarios a ingresar en propiedades abandonadas para documentar la experiencia, frecuentemente en horarios nocturnos y sin autorización. En junio de 2024, tres jóvenes adultos fueron detenidos por entrar ilegalmente al Astrodome de Houston.
Consecuencias: Caídas en estructuras deterioradas, exposición a materiales tóxicos, encuentros con ocupantes ilegales, cargos por allanamiento.
11. Ballena Azul
Este reto popularizado en 2017 propone 50 tareas para realizar en 50 días, incluyendo levantarse en medio de la noche para mirar videos de terror, hacerse cortes o pararse al borde de un precipicio, y la última tarea invita al suicidio saltando desde un balcón.
Consecuencias: Autolesiones graves, trauma psicológico severo, suicidio.
12. Abecedario del Diablo
El reto consiste en rascar el dorso de la mano o muñeca de otra persona mientras se dicen las letras del abecedario asociadas a palabras, resultando en manos llenas de llagas, marcas y heridas graves. En un colegio asturiano el reto se popularizó en 2019 y hasta 40 niños resultaron heridos.
Consecuencias: Infecciones cutáneas, cicatrices permanentes, dolor crónico.
Por qué los adolescentes participan en retos peligrosos
La psicología detrás de los challenges virales
Para los adolescentes, estos retos son muy importantes y representan una forma de estar en contacto con los demás, de ser vistos, tener presencia en redes y llamar la atención, convirtiéndose en protagonistas sin importar el riesgo.
Factores que impulsan la participación:
Búsqueda de validación social: En la era digital, la autoestima adolescente está directamente vinculada a likes, comentarios y seguidores. Los retos virales prometen visibilidad instantánea y reconocimiento de pares.
Presión de grupo digital: El miedo a quedarse fuera (FOMO – Fear of Missing Out) es amplificado en redes sociales. Cuando todos los amigos participan en un reto, la presión por unirse es abrumadora.
Desarrollo cerebral incompleto: El córtex prefrontal, responsable de evaluar riesgos y consecuencias, no madura completamente hasta los 25 años. Los adolescentes literalmente no procesan el peligro de la misma manera que los adultos.
Cultura de la inmediatez: Las redes sociales premian la novedad y el shock. Los algoritmos priorizan contenido que genera reacciones fuertes, incentivando comportamientos cada vez más extremos.
Ilusión de invulnerabilidad: Los adolescentes tienden a pensar “a mí no me va a pasar”, minimizando riesgos que ven en otros.
Búsqueda de identidad: La adolescencia es una etapa de experimentación. Los retos ofrecen una forma rápida de definirse ante los demás y construir una identidad social.
Consecuencias reales: casos documentados
Víctimas fatales de retos virales
Dos adolescentes en Pensilvania enfrentan cargos tras incidentes relacionados con retos de TikTok que culminaron en la muerte de un joven y lesiones permanentes en una mujer. Un adolescente de 17 años murió al participar en una modalidad de “mesa de surf” siendo lanzado contra un vehículo estacionado tras ser arrastrado a alta velocidad sobre una mesa plegable atada a un coche.
En otro caso, una joven de 20 años cayó del maletero de un vehículo en movimiento mientras “surfeaba” sobre el coche, sufriendo lesiones catastróficas en la cabeza que serán permanentes.
Un influencer de 21 años de California murió tras participar en el reto viral de lamer tapas de inodoros en servicios públicos, donde los gérmenes y bacterias adquiridos fueron letales.
Impacto en las familias
Los padres de las víctimas expresaron preocupación manifestando que, si no se presentaran cargos, solo las víctimas cargarían con las graves consecuencias sin que los causantes enfrentaran responsabilidad. Las familias y autoridades hicieron públicos los casos para advertir a otros jóvenes sobre los riesgos reales de replicar contenidos de redes sociales que incitan a comportamientos peligrosos.
Los retos virales no solo afectan al adolescente sino también a la familia, pudiendo generar problemas emocionales, cuadros de ansiedad y depresión, dañar la autoestima y crear situaciones donde los jóvenes buscan ganar la aceptación de los demás.
El papel de las plataformas digitales
Responsabilidad de TikTok, Instagram y otras redes
En noviembre de 2024, Venezuela inició una campaña preventiva que sensibilizó a más de 20 mil jóvenes sobre riesgos de retos virales peligrosos, y el presidente Nicolás Maduro dio a TikTok 72 horas para eliminar contenido que promueve peligrosos retos.
Un portavoz de TikTok explicó que los contenidos que promuevan conductas peligrosas o retos que puedan provocar lesiones graves violan las políticas de la plataforma. Sin embargo, la realidad es que estos retos continúan proliferando a pesar de las políticas declaradas.
El algoritmo como amplificador de peligro
Las plataformas utilizan algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de uso. El contenido impactante, controversial o que genera reacciones fuertes es promovido automáticamente, incluyendo retos peligrosos. Esto crea un ciclo vicioso donde el contenido más arriesgado obtiene mayor visibilidad, incentivando a más jóvenes a participar.
Moderación insuficiente
A pesar de tener millones de usuarios generando contenido constantemente, las plataformas dependen principalmente de inteligencia artificial para moderar, la cual no siempre detecta retos peligrosos disfrazados de entretenimiento inocente. Para cuando el contenido es denunciado y removido, ya ha sido visto y replicado por miles.
Señales de alarma: cómo detectar si tu hijo participa en retos peligrosos
Indicadores conductuales
- Comportamiento secreto con dispositivos: Ocultar la pantalla cuando los padres se acercan, usar el teléfono a altas horas de la noche.
- Lesiones inexplicables: Moretones, quemaduras, marcas o heridas que no puede o no quiere explicar convincentemente.
- Cambios en redes sociales: Interés repentino en cuentas específicas, hashtags relacionados con retos, seguir a influencers que promueven challenges.
- Posesión de objetos inusuales: Medicamentos no prescritos, productos químicos, objetos potencialmente peligrosos sin explicación lógica.
- Cambios emocionales: Ansiedad sobre popularidad online, obsesión con views o likes, irritabilidad cuando se limita el uso de redes.
Conversaciones con otros adolescentes
- Referencias a retos específicos en conversaciones con amigos
- Planificación de encuentros para “grabar algo”
- Comentarios sobre otros que han participado en challenges
- Normalización de conductas riesgosas como “solo es un juego”
Estrategias de prevención para padres y educadores
Comunicación abierta y sin juicios
Establece un diálogo continuo: No esperes a sospechar de un problema para hablar de retos virales. Hazlo parte de conversaciones regulares sobre el uso de redes sociales.
Evita reacciones exageradas: Si tu hijo te cuenta sobre un reto peligroso que vio, agradece su confianza antes de prohibir o castigar. El objetivo es mantener canales de comunicación abiertos.
Pregunta sobre su feed: “¿Qué tipo de videos te aparecen últimamente?” “¿Has visto algún reto que te parezca peligroso?” “¿Alguno de tus amigos ha participado en challenges?”
Explica las consecuencias reales: Comparte noticias sobre víctimas de retos virales sin sensacionalismo. Los adolescentes responden mejor a evidencia concreta que a sermones generales.
Educación digital crítica
Desarrolla pensamiento crítico: Enseña a cuestionar: “¿Quién se beneficia de que hagas esto?” “¿Qué puede salir mal?” “¿Los likes valen más que tu seguridad?”
Analicen juntos el contenido: Vean videos de retos virales y discutan los riesgos. Identificar el peligro juntos es más efectivo que prohibir sin explicar.
Desmitifica la fama instantánea: Ayúdales a entender que la mayoría de los videos virales no traen beneficios duraderos y que la fama digital es efímera.
Enseña sobre manipulación algorítmica: Explica cómo las plataformas diseñan sus sistemas para mantenerlos enganchados y cómo el contenido extremo es amplificado artificialmente.
Controles parentales efectivos (pero no invasivos)
Balance entre privacidad y seguridad: Los adolescentes necesitan cierta autonomía digital, pero también protección. Encuentra el equilibrio apropiado según la edad y madurez.
Herramientas tecnológicas:
- TikTok tiene una sección “para menores de 13 años” que restringe el acceso a contenidos adultos
- El modo de seguridad familiar permite abrir una cuenta compartida por padres e hijos
- Configura cuentas privadas en todas las plataformas
- Activa restricciones de tiempo de uso
- Revisa configuraciones de privacidad regularmente
Supervisión activa vs. espionaje: Conoce las aplicaciones que usa, sigue sus cuentas públicas, pero respeta mensajes privados a menos que haya razón fundada para preocupación.
Involucramiento de instituciones educativas
Charlas preventivas: Las escuelas deben incluir educación sobre riesgos digitales y retos virales en el currículo regular, no solo como respuesta a incidentes.
Protocolos de actuación: Establecer procedimientos claros cuando se detecta que estudiantes participan en retos peligrosos.
Redes de apoyo entre padres: Grupos de padres que se mantengan informados sobre las últimas tendencias y compartan preocupaciones.
Colaboración con expertos: Psicólogos, expertos en redes sociales y oficiales de policía que ofrezcan perspectivas profesionales.
Qué hacer si descubres que tu hijo participó en un reto peligroso
Respuesta inmediata
Mantén la calma: Tu reacción inicial determinará si tu hijo seguirá confiando en ti. Evita gritos, castigos impulsivos o dramatización.
Evalúa daños: Si hubo lesiones, busca atención médica inmediata. No minimices lesiones por vergüenza o miedo a consecuencias.
Elimina el contenido: Solicita que elimine videos relacionados y que informe a amigos que no compartan el contenido.
Documenta evidencia: Si hubo lesiones graves o participación de otros, puede ser relevante para investigaciones o responsabilidades.
Intervención a mediano plazo
Evaluación psicológica: Un profesional puede determinar si la participación fue por presión de grupo, búsqueda de atención, problemas de autoestima o señal de problemas más profundos.
Establecimiento de límites claros: No es castigo, es protección. Revisen juntos las configuraciones de privacidad, listas de seguidos, y establezcan acuerdos sobre uso de redes.
Desarrollo de autoestima saludable: Ayuda a tu hijo a encontrar formas positivas de obtener validación: deportes, arte, actividades comunitarias, logros académicos.
Red de apoyo: Involucra a otros adultos de confianza (familiares, maestros, entrenadores) que puedan reforzar mensajes de seguridad.

